Así califica la prensa inglesa la exhibición de Alonso hoy en el GP de Monza, completando un fin de semana perfecto donde ha dominado de principio a fin.
El liderato a 3 puntos, y esta semana veredicto del caso de espionaje...
Inicio aquí esta andadura que tiene por objeto ser una especie de "diario" donde escribir de lo que me apetezca, que a buen seguro será de lo más variadito.
Y hoy me apetece hablar de Fernando Alonso, sin duda uno de los mejores deportistas de la historia de España.
Fernando está teniendo el año más complicado fuera de la pista que le recuerdo a un piloto desde que sigo la F1, y ya ha llovido desde que empezé a seguir el negocio del tito Bernie.
Y no precisamente por su entorno, sino, y quien lo iba a decir, por lo que tiene en casa, su equipo, McLaren, por el cual fichó, cuando los ingleses estaban en uno de sus peores momentos históricos, determinado por su admiración a Ayrton Senna y a la propia escuadería inglesa, y justo cuando pensabamos que el lamentable episodio de Hungría podía poner punto final a los "problemas" que parecían perseguir a Alonso y que parecen haberle hecho tomar la decisión de dejar el equipo, ahora resulta que la FIA, órgano supremo que rige la F1, Dios sabe con que métodos, ha descubierto una serie de correos suyos con Pedro Martínez De La Rosa, o se los han descubierto, dicen otros, que bajo amenaza los españoles han tenido que aportar y que pueden llegar a ser la prueba determinante en el caso de espionaje que enfrenta a los ingleses y a los que están en todas, Ferrari.
Esto ya casi supone el enfrentamiento definitivo McLaren-Alonso, con lo cual el final de campeonato, con su compañero y a la vez enemigo directo Lewis Hamilton con 5 puntos de ventaja, se antoja poco menos que un infierno.
Y la primera respuesta de Fernando ha sido hacerse con la pole en el GP de Italia, en Monza, casa de Ferrari, y lo ha hecho de una manera sensacional, sobrandole incluso el último intento, y habiendo dominado durante todo el fin de semana.
Ahora toca confirmarlo en carrera, donde todo puede pasar en una primera frenada de locos y en un circuito tremendamente exigente con el motor.